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jueves, 14 de febrero de 2008

El Calcio también enamora

Andaba yo un domingo más por el salón de mi casa, a eso de las tres de la tarde. Era un fin de semana más en mi “amargada” vida en “BronxToles”. Cuando recordé que Teledeporte retransmitía una apasionante duelo directo en la lucha por la Champions League, entre el Udinese de Quaggliarella y Di Natale y la Juventus de la vieja guardia. Se preguntarán algunos si no tenía nada mejor que hacer, y la verdad es que aunque hubiera tenido algo mejor que hacer me hubiera “pipado” el choque de todos modos.
Pues el Calcio, pregúntenle a Tobia, tiene su encanto, es bonito ver como se gana un duelo desde el orden y la táctica de vez en cuando, es realizable observar la disciplina llevada al máximo extremo y muy interesante vivir el símil entre un partido de fútbol y una partida de ajedrez.

La Juventus, la “Vecchia Signora”, el equipo más grande que conozco. Junto al Bayer Munich es el club que más he visto desde mi infancia, nunca ha faltado en las grandes citas continentales, siempre ha estado al pie del cañón dándole guerra a los presumidos equipos ingleses, o a los de nuestra “liga de las estrellas”. Este año faltan los dos a la cita europea, por eso se doblan las opciones del Real Madrid o Barcelona a ganarla.
Los madridistas, pese a meterle 7 al suicida Mendilibar, se echarían a temblar si su duelo contra la Roma fuera frente a estos buques insignias del fútbol continental, pues ver enfrente a un tipo como Trezeguet inspira un miedo digno de estudio.

La grandeza de la Juventus es innegable, pero lo que ha pasado en estos últimos años no ha hecho más que acrecentarla. El Moggigate fue un duro golpe para el club, pero la “Juve” no se lamenta y sobre todo, no llora en las esquinas. Cumplió su condena, ascendió y se situó de nuevo entre los grandes del Calcio y todo gracias al enorme compromiso de algunas de sus estrellas. Con el descenso lo lógico era una fuga de estrellas, y ciertamente la hubo (Zambrotta, Ibrahimovic y Cannavaro se fueron para seguir cumpliendo sus objetivos), pero hubo héroes que se quedaron a salvar el barco. Empezando por el mejor portero del mundo, Gigi Buffon, se quedaron Camoranesi, Del Piero, Nedved y Trezeguet entre otros.

Nunca dejaré de admirar este suceso, y reflexiono sobre que pasaría si Barça o Real Madrid bajaran a Segunda. Yo creo que ahí no se quedaba ni el tato a acompañar a Oleguer o Balboa. Pero es que es otro fútbol, aquí de disciplina vamos cortitos, seguimos diciendo que Ronaldinho es el mejor del mundo amigo Laporta, cuando lo indicado era ponerle un lazito y enviarlo para el Paulista, como hizo el Inter de Milán con su estrella Adriano.
Un ejemplo reciente es el sms enviado de Ancelotti a Ronaldo “si quieres renovar ponte en forma”, esta es la disciplina que necesita el fútbol actual, donde el lujo y la soberbia vuelven locos a jugadores de la talla de Guti o Ronaldinho.

La Vieja Guardia sigue siendo la base del equipo entrenado ahora por el sargento Ranieri, situado en una meritoria tercera plaza en el Calcio y disfrutando de cierta estabilidad. Y esta guardia, por “vieja” no deja de ser eficiente. Un claro ejemplo es el francés Trezeguet, máximo goleador el año pasado en el “infierno” y capocanioneri esta temporada. Del Piero, que ha sido astuto y ha renunciado a la “azzurra” antes que le pase lo que a Raúl con “la roja”, sigue demostrando su clase y es vital en el ataque Juventino y un balón de oro como el checo Nedved fusila las defensas rivales con sus ya clásicas diagonales como si siguiera siendo una promesa del fútbol del este (de nuevo un tipo listo que ha dejado su selección para rendir más con quien le paga el sueldo).
Y qué decir del pulmón del equipo, el indio Camoranesi, empeñado en convertir un partido de fútbol en su peculiar maratón. Y Buffon, siempre Buffon, se hace gigante en una portería donde los delanteros lo ven más complicado partido a partido. Más aún, con la incorporación de un central como Chiellini, que aterroriza igual o más que Materrazzi, muy curtido en el arte de saltar con los codos por delante, y esto en Italia sí se permite.

Veo este partido y retrocedo en el tiempo unos cuatro años, la Juventus sigue siendo la misma, idéntica disciplina en el campo, similar compromiso con el club y, todo hay que decirlo, misma efectividad goleadora que empaña un fútbol táctico hasta los extremos. Y es que el Udidese pronto se adelantaba en el marcador, por medio de Dosena.
La Juventus sufría y no tenía ocasión de gol alguna, pero tranquilos compañeros que ni el comentarista ni yo dudábamos que a la primera que tuviera fuera el empate. Y así fue, un saque de esquina bien botado por Del Piero y golazo de cabeza de Camoranesi. Ranieri, fiel a su estilo, hace cambios pero lo deja todo en su sitio, entra Iaquinta (fichado para liberar de minutos a Trezeguet por lo visto hasta ahora) y en el primer balón que toca, sus botas adelantan a la Juve y sentencian a sus excompañeros de Udine.

Este partido lo he visto mil veces y el resultado siempre ha sido el mismo. Por lo tanto, ya no puede ser suerte (como diría el gran Javier Lozano), es más producto de la disciplina, la táctica, el saber marcar los tiempos del partido, el rigor italiano, el oficio y un largo etc.

Qué lastima que no tengamos a la Juventus en la actual Champions, pero me queda el gozo de soñar con verla el curso próximo, donde seguramente se enfrentará en cuartos al Madrid, será una gran eliminatoria seguro. Allí estará Del Piero que, a mi juicio, ha sido el mejor jugador que ha pasado por el Calcio desde el gran Roberto Baggio (que se merece un comentario y lo tendrá) esperando una última oportunidad para ganar una Copa de Europa que la historia le debe, sin duda.

Tras este táctico partido, seguía sin tener nada que hacer (y es que los situados en la clase media solemos vivir estas situaciones con frecuencia), así que a las 5 de la tarde seguí con Teledeporte para ver un apasionante Chelsea-Liverpool. Misma esencia que el duelo anterior, pero con distinto envoltorio. Un ritmo mucho mayor de partido (me parecía que la imagen llegaba a mi televisor acelerada) pero nos encontramos ante dos de los equipos menos ingleses de la Premier, y eso se nota, otro partido sin demasiadas ocasiones de gol y con mucha táctica, no podía ser de otro modo estando Benítez en uno de los bancos. Un 0 a 0 aburridito, con mucha tensión, eso sí. Y como la Juventus ganó 2 a 1, aunque sea por los goles, esta semana me quedo con el Calcio.

P.D. Tobia que gran país tienes, sin duda el que más entiende de fútbol, cuando acabemos el Máster busca dos buenos puestos que me voy contigo para allá, incluso puede que con mi estilo de juego quizá pueda hacerme un hueco en la “azzurra”