El partido se presentaba “facilito” para el mejor equipo del Siglo XX. Un rival casi en descenso, con una situación convulsa y al que le cuesta mucho sacar tajada en sus citas en el Ruiz de Lopera.El partido tuvo dos partes, y ya que es mi obsesión, lo destacaré. Un parte que ocupó los primeros 30 minutos fue la protagonizada por un Guti excesivamente liberado. La segunda parte duró 60 minutos, y en ésta el 14 tuvo a Arzu y Ribera muy pendientes de él, entonces desapareció.
Se adelantaba pronto el Madrid en una nueva empanada de la defensa bética, Robben se colaba por su banda derecha y le regalaba el gol al omnipresente en esos momentos, Drenthe. Primer mazazo muy pronto para la ya cansada parroquia bética. Pudo llegar el segundo, pero Ricardo estaba acertado, una vez más, y que portero fichó el Betis, que verdad es que mejoran con los años. Se avecinaba tormenta, y llegaban los primeros mensajes
de soberbios como Manu Morillas (aunque es simpático este individuo). Rezaba el mensaje” Te dije que os caían 3. Olvídalo, serán 4 ¿qué os pasa pichita?”. Pues bien, se desencadenaron los acontecimientos, la piel del oso hay que cazarla, y luego, si eso, venderla. Las ligas se ganan cuando el segundo rival ya no puede alcanzarte matemáticamente, esto es así. Hablar es gratis, y reconfortante, te sientes bien. Pero puede pasarte lo que le paso al bueno de Manu, recibir dos mensajes que digan “jodete, jodete de nuevo”, es ley de vida, jajaja.
Poco después, jugada calcada a la anterior, un habilidoso Edú recibe en banda izquierda, dribla varias veces a Salgado (si es Sergio Ramos lo dribla igual), amaga varios centros al área, y finalmente centra con la izquierda para que el chileno Mark González se reivindique y adelantara a los verdiblancos. El Madrid estaba grogui, el trivote formado por Rivera, Arzu y un rejuvenecido Capi se comían a la famosa “doble G”. Se llegó al descanso, y esto fue mejor noticia para los de Schuster que para los de Chaparro, pues el Betis controlaba a su antojo.
La segunda parte tenía un guión escrito, el Betis defendería el resultado con todo. Lo que no se esperaba era a un Madrid totalmente inoperante que sólo creó peligro con la entrada de Van Nistelrooy al terreno de juego, pues Raúl… Ah, que no lo he dicho, Raúl, el de la polémica con la Selección, jugó (bueno, estuvo).
Van Nistelrooy la tuvo, la pegó mordida y aún así fue al palo, y es que tiene tanto peligro que hasta fallado lo crea. Los recogepelotas se borraron al estilo Guti. Cultura sevillana, hay que alabarlo, no criticarlo. Hay va un topicazo, el fútbol es para listos, y en Sevilla otra cosa no, pero picaresca. Y no digo que en Madrid sean tontos, pero son culturas. Ricardo se tumbó un rato al sentir el pie de Robben, los portugueses también entienden de esto. 6 minutos de descuento, pueden sonar muchos, pero en realidad fueron pocos, dado el tiempo que perdió el conjunto de Chaparro. Y es que el Madrid no supo evitar este juego impuesto por Chaparro, fue ingenuo y cayó en la trampa, entró en el juego brusco y las tanganas.
Final del partido, jolgorio verdiblanco, la guasa del pobre sobre el rico, David venció a Goliath, otro topicazo. Vivimos hace poco la semana blanca, pues prepárense compañeros madridistas, se abre la semana verdiblanca, esta vez me rio yo. Y ni una victoria contra la Roma va a empañar esta sensación de equipo falto de espíritu dejado en el Manuel Ruiz de Lopera, donde el Betis fue superior y Chaparro le dio una lección a Schuster.
P.D: Si finalmente baja el Betis se reirán de mi, pero como diría mi amigo Blanco en el Bernabeu viendo al Mallorca ganar, “que me quiten lo bailao”. SE ABRE LA VEDA.











